Aunque siempre que pensemos en el bricolaje, en las reformas o en la construcción pensemos en el trabajo directo sobre maderas, lo cierto es que en estos campos se trabajan muchos otros materiales. Uno de ellos es el metal, y trabajar con este requiere de un tipo de herramientas especializadas cuyo uso puede constituir un grave riesgo para nuestra salud si no empleamos las medidas de seguridad adecuadas.

Una de estas herramientas potencialmente peligrosas son las soldadoras como bien nos indican desde soldadorainverter.es, ya que emplean una gran cantidad de calor para soldar y unir así unas piezas de metales a otras. Este gran calor se traduce en una luz muy potente que es visible a la vista. Y aquí radica todo el peligro de esta herramienta en concreto.

La Punta del Soldador

La luz que puede verse en la punta del soldador es extremadamente perjudicial para la vista de las personas, ya que es tan potente que fácilmente puede causar graves daños en nuestra retina. Muchas veces, este daño puede ser irreversible, y puede causar problemas de visión a corto y a largo plazo. Por ello es muy importante usar unas medidas de seguridad adecuadas para evitar este tipo de daños. Pero este no es el único daño que puede hacernos una maquina de soldar.

El gran calor que sale de su punto puede fácilmente provocar graves quemaduras en nuestra piel si no somos extremadamente precavidos. Además, contra este tipo de daños no hay demasiado que hacer. Es posible emplear algún tipo de guantes para tratar de minimizar el daño en lo máximo posible, pero si nos ponemos directamente bajo el calor de la soldadora, lo más probable es que no podamos evitar un daño seguro de ninguna de las maneras.

¿Que medida de Seguridad tomar?

En cuanto a la luz y el daño a la vista, sí que podemos tomar una medida de seguridad muy eficiente y conocida para evitar los problemas al usar la herramienta de soldar.

Se trata de unas gafas con alta protección, las cuales de hecho podríamos ponernos para observar un eclipse solar. Poseen un gran índice de protección contra este tipo de luces potentes, por lo que podremos usar una soldadora con total seguridad siempre que nos preocupemos por tener unas de estas siempre a nuestra disposición.

En cuanto a los guantes que podemos emplear, solamente podremos usar unos guantes con protección especial que se emplean mucho en el bricolaje y en la jardinería, y que normalmente nos protegen bien de cortes y quemaduras breves. Desagraciadamente, estos no resultan ser demasiado eficaces contra las potentes quemaduras.

En conclusión, al usar este tipo de herramientas para trabajar el metal, es absolutamente esencial usar unas medidas de seguridad apropiadas que protejan, sobre todo, nuestros ojos de la potente luz que sale de la soldadora, y unos guantes que puedan proteger nuestras manos de quemaduras graves.

Gracias a ello, y teniendo un poco de cuidado, podremos usar nuestra soldadora con total tranquilidad y sin miedo a sufrir accidentes graves.