Conocidas además como úlceras por insuficiencia venosa, este tipo de patologías toma lugar en nuestro organismo ante un retorno anormal de la sangre al corazón. Como consecuencia, la sangre se estanca en las venas, aumentando la presión sanguínea y dando lugar a llagas o heridas abiertas. Comúnmente, las úlceras varicosas se producen en nuestras extremidades inferiores, cerca del tobillo, y de manera general, pueden considerarse como una enfermedad de lenta sanación.

Seguidamente te mostramos algunos factores de riesgo que desencadenan las úlceras varicosas y las principales medidas que debes adoptar para prevenirlas.

Causas

ulcerasEn las venas de nuestro cuerpo, encontramos unas especies de válvulas que permiten contrarrestar el efecto de la gravedad, de modo que la sangre pueda ser retornada al corazón sin dificultades. Ante un debilitamiento de estas válvulas, la sangre queda acumulada en las venas, especialmente en las extremidades inferiores por encontrarse más alejadas del corazón.

Este tipo de escenarios se conoce como insuficiencia venosa, lo que conduce a un aumento de la presión debido a la acumulación de líquido, y finalmente, un déficit de oxígeno en estas zonas del cuerpo. Ante la escasez de oxígeno y nutrientes, las células mueren, afectando además el tejido y provocando heridas visibles.

Cuadro clínico

En las etapas tempranas de las úlceras varicosas, la retención de líquido en las piernas favorece lo que se conoce como dermatitis por estasis, una patología caracterizada por sensaciones de ardor o picazón, y cambios en la coloración de la piel.

Adicionalmente, otros síntomas asociados a las úlceras varicosas son la hinchazón de la zona afectada, prurito, hormigueo, piel brillante, aumento de la temperatura, dolores y pus ocasional. Si la piel muestra un color rojo oscuro o marrón, puede traducirse como una acumulación excesiva de la sangre, lo que a su vez puede causar mal olor, producto de una infección.

Factores de riesgo

De manera general, la edad, el embarazo y el tabaquismo, son algunos de los factores de riesgo asociados a las úlceras varicosas. No obstante, una persona obesa o de gran estatura, presentará condiciones similares para el surgimiento de esta enfermedad.

Cuidados de las úlceras varicosas

Si se poseen antecedentes familiares, ha sufrido de una lesión muscular grave o fractura de huesos, o tal vez permanece parado o sentado por mucho tiempo de manera habitual, también se encontrará en riesgo de padecer una alteración en el flujo sanguíneo. Si usted se siente identificado con algunos de estos escenarios y comienza a padecer los síntomas descritos anteriormente, no dude en contactar con su médico.

Tratamientos para las úlceras varicosas

Hemos consultado con Varicenter, una clínica especializada en eliminar varices sin cirugía y estos son los consejos que nos han brindado. Ante este tipo de varices el tratamiento consiste en tratar las arices o perforantes con microespuma, hacer un tratamiento local de la ulcera, tratar la infección si la hubiera y por último tratar la hipertensión venosa mediante el uso de vendaje elástico compresivo. Las mejorías son palpables desde la primera sesión de tratamiento.

¿Qué hacer para prevenir las úlceras varicosas?

doctorEn primer lugar, es necesario tomar ciertas medidas como el uso de medias de comprensión de manera habitual, elevar las piernas durante quince minutos todos los días, así como realizar una revisión constante de nuestras extremidades y no permanecer demasiado tiempo sentado o de pie.

Del mismo modo, y si se encuentra dentro del grupo de riesgo para esta enfermedad, es aconsejable adoptar un estilo de vida saludable, como por ejemplo no fumar, controlar la diabetes en caso que se padezca, realizar ejercicios periódicamente (actividades de bajo impacto), y lo más importante, mantener controlado el peso corporal mediante una dieta rica en vegetales y frutas (nada de comida chatarra).

¿Cómo cuidar las heridas?

Lo más importante en este caso es consultar de inmediato a nuestro médico, en aras de obtener los cuidados más indicados como el uso de vendajes, gasas y geles. Igualmente, deberemos mantener la herida siempre limpia y protegida para evitar riesgos de infección. El vendaje debe cambiarse cada cierto tiempo, y durante este proceso será necesario limpiar bien la herida y mantener humectada en todo momento la zona alrededor de esta. El uso de vendajes o medias de comprensión también es muy aconsejable para mitigar la hinchazón y favorecer el riego sanguíneo.